Si en casa tienes uno o varios gatos, es importante que durante el embarazo evites el contacto directo con ellos.
Te preguntarás ¿por qué?
Los gatos son los principales portadores de un parásito llamado Toxoplasma Gondii, este parásito se multiplica en el intestino de los gatos y es eliminado por heces fecales. Puede desencadenar una enfermedad llamada Toxoplasmosis, que en mujeres embarazadas puede provocar graves problemas como: riesgo de parto prematuro, retraso en el crecimiento del bebé, así como severos daños oculares y cerebrales.
La manera más fácil de prevenir esta enfermedad es evitando el contacto con los gatos. Sin embargo si tienes un gato en casa, es importante tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Evita limpiar la caja de excremento del gato. En caso de que tú tengas que realizarlo es importante que siempre utilices guantes de látex y no olvides lavarte las manos una vez que termines.
- Evita que tu gato salga fuera de casa, de esta manera evitarás que tu gato entre en contacto con el parásito.
- Es importante que lleves a tu gato frecuentemente con el veterinario, asegúrate que tu gato cuente con todas sus vacunas.